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18 de JUNIO del 2018

La arquitectura, ¿proveedora de salud y productividad?

Reconocer la importancia del bienestar en el lugar de trabajo e innovar en el diseño para llevarlo a otro nivel son algunas de las premisas que destaca la multinacional de Servicios Inmobiliarios, Colliers International, en un informe sobre la manera de hacer más saludables los espacios laborales.

La compañía resalta un estudio reciente de Economist Intelligence Unit, en el cual el 34 por ciento de una muestra de empresas globales advierte que la principal razón de la baja productividad es “el estrés y la depresión, seguido de un 33 por ciento originado por estilos de vida poco saludables”.

Agrega que el bienestar en estos sitios se trata, básicamente, de modelar el comportamiento, es decir, “aunque no se puede obligar a los empleados a usar las escaleras, sí es posible diseñar una bien iluminada y más atractiva que el ascensor. Incluso, como tampoco los pueden obligar a alimentarse bien, existe la posibilidad de proporcionar opciones saludables de alta calidad en la cafetería”.

De esto, precisamente, se trata la idea de modelar el comportamiento, que, finalmente, trae beneficios para las empresas con un retorno promedio de la inversión en términos de reducción de los costos médicos y una mayor productividad. “En consecuencia, el resultado es la disminución del ausentismo, la rotación y el estrés de los empleados”, explica Roberto Cáceres, gerente de Colliers International Colombia.

No se puede obligar a la gente a usar las escaleras, pero sí es posible, por ejemplo, diseñar una bien iluminada y más atractiva que el ascensor

En este conjunto de factores, la arquitectura y el diseño de los espacios juegan un papel determinante. Al respecto, Cáceres recuerda que en el año 2022, los ambientes construidos tendrán más estándares de bienestar. Actualmente, certificaciones como el Well Building Standard (Well) son determinantes cuando se trata atraer y retener a los inquilinos.

Well se introdujo en el 2014 como la primera certificación de construcción para centrarse exclusivamente en la salud y el bienestar de las personas en siete categorías: aire, agua, nutrición, luz, fitness, comodidad y mente. Hoy –agrega el gerente de Colliers–, hay más de 400 proyectos registrados, certificados o precertificados con Well y Estados Unidos, China, Australia, Francia, Canadá y el Reino Unido lideran el tema. Colombia, por su parte, está trazando su camino. 

EL TIEMPO consultó a Cristina Gamboa, directora del Consejo Colombiano de Construcción Sostenible (CCCS), quien señaló que, efectivamente, como explica Cáceres, la temática de salud, bienestar y productividad es una fuerte tendencia en varios países.

 

 

El impacto de la arquitectura sostenible debe ir más allá de los edificios, con un entorno que también sea amigable con el medioambiente.

 

La directiva cita un estudio del Consejo Mundial de Construcción Sostenible (WGBC), en el cual participó el CCCS, que señala que “el 90 por ciento de los costos promedio del funcionamiento de una organización se asocian directamente al personal (salarios y beneficios)”.

En Colombia –anota–, “se ha demostrado cómo el negocio producto de este tipo de edificaciones “se complementa exitosamente con los indicadores positivos en materia de salud, bienestar y productividad de sus ocupantes, dando pie al concepto de la sostenibilidad integral”.

De hecho, cada vez es más común encontrar altos directivos que no solo se concentran en los estados financieros, sino que saben que para que un negocio sea productivo y exitoso a largo plazo es necesario promover la responsabilidad ambiental y la eficiencia en el uso de los recursos y que el eje central del diseño sean las personas.

El gerente de la constructora Amarilo, Mario Ciardelli, es uno de ellos. El directivo coincide con Gamboa y destaca un reciente informe de la compañía que, además de los resultados de ventas inmobiliarias e ingresos, va más allá y busca generar una sostenibilidad integral.

“Esto significa prevenir, controlar y mitigar los impactos ambientales asociados a la operación, pero, también, tener un manejo responsable de los riesgos y fortalecer el acompañamiento a quienes habitan nuestros proyectos –sean residenciales o de otros usos–, lo que, efectivamente, incluye aspectos como el bienestar y productividad”.

Los proyectos inmobiliarios deben tener éxito financiero, pero, también, generar un impacto positivo en el entorno. Esto es sostenibilidad integral

Para complementar el tema, vale recordar que en días pasados la Asociación Colombiana de Acondicionamiento del Aire y de la Refrigeración (Acaire), realizó un seminario en el cual se analizó la calidad del aire en las edificaciones. 

Al respecto, Roberto D’Anetra, director del área que maneja el tema en la organización, le explicó a EL TIEMPO que “el bienestar y el confort del equipo de trabajo está asociado a la calidad del aire y, en consecuencia, a la productividad empresarial”. 

Según D’Anetra, “varios estudios han demostrado que una concentración demasiado alta de CO2 en edificios de oficinas tiene un gran impacto en las habilidades cognitivas y en la productividad de los empleados”.

De allí, precisamente, que certificaciones como el sistema estadounidense para construcciones sostenibles LEED le asigne un puntaje a la ventilación controlada que garantice la calidad del aire interno. 

En muchos casos, esto ha impulsado el uso de sensores de medición precisa de dióxido de carbono que ayuden a controlar la ventilación según la concentración de CO2 que exista en el edificio. “De esta forma, si hay más personas, la concentración será mayor y, por lo tanto, la productividad disminuirá”, concluyó el directivo.

 


Tomado de www.eltiempo.com: http://www.eltiempo.com/economia/sectores/arquitectura-diseno-y-construcciones-para-la-salud-y-la-productividad-207228

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